WeSay Magazine
lunes 17 de diciembre de 2018

"La sororidad es reconocer a quien se tiene al lado"

Históricamente, la sociedad sostuvo un discurso donde las mujeres eran naturalmente competitivas entre sí y no era sencillo que se llevaran bien. Lo cierto es que el sistema machista y patriarcal empujó a las mujeres a competir entre ellas, por los hombres, por ciertas oportunidades, por ser protagonistas, etc.

El término sororidad (derivado del latín “soror” que significa “hermana”), refiere en cambio a esta capacidad de las mujeres de unirse entre ellas, de trabajar de manera más colaborativa, derribando mitos que dicen que es imposible que se lleven bien. Las mujeres arman redes, comparten penas y alegrías, encuentran recorridos comunes, se acompañan y se protegen. El mensaje de la sororidad es que las mujeres siempre pueden encontrar aquello que las una, una solidaridad que las atraviesa por el hecho de ser mujeres.

Si bien el término no es actual, es hoy más pertinente que nunca: la avanzada mundial del movimiento de mujeres está consiguiendo cambios sociales e históricos de gran magnitud, tanto fuera como dentro de la Argentina. La sororidad es sin duda uno de los grandes vectores e impulsores de estas transformaciones. Hablamos con Mariela Mociulsky, directora de Trendsity, para profundizar sobre este concepto.

¿Cuándo surge el concepto de sororidad? 

Surge en el iluminismo, con las consignas de la revolución francesa (libertad ,igualdad, FRATERNIDAD). Ya desde el comienzo, la revolución francesa estaba interpelado solo a los hombres (fraternidad viene de frater que es un término exclusivamente masculino) y en realidad muchas mujeres habían tenido  participación política, hay constancia de reclamos por incluir a la dimensión femenina desde esos momentos de la historia. S
ororidad significa hermandad, así como la premisa de la revolución francesa prometía (término que deriva de Sor), es la hermandad entre mujeres. 
 
¿Cómo se vive la sororidad femenina en la Argentina y en el mundo? 
 
Es difícil resumir cómo se da en todo el mundo porque en cada contexto (lugar, momento, contexto histórico, se están visibilizando muchos movimientos de mujeres “hermandas” luchando por causas diversas. En algunos países esas luchas están más avanzadas, hubo logros a nivel de políticas públicas, leyes. Las luchas del feminismo por ejemplo, buscan la inclusión de la heterogeneidad frente a la norma (normatividad, heterogeneidad, roles de género binarios y exclusivos  en femenino/masculino con tareas, trabajos y maneras de sentir “adecuadas culturalmente" o incluso  “naturalizadas” a esa clasificación  de manera excluyente) que provienen del sistema patriarcal. En cambio, en la heterogeneidad que aunque sea más negada, silenciada, excluida o atacada, 
efectivamente se encuentran todas las diversidades y formas distintas de vivir. La sororidad se ejerce desde lo micro hasta lo Macro y siempre depende del entorno y del contexto en el que tse analice y en dónde se sitúe el objeto a analizar.  No hay UNA sororidad, no hay un manual.  Es más una manera de encarar una causa desde lo más chiquito y cercano, hasta lo más grande.
 
Pero como para dar ejemplos de lo micro y lo macro, la sororidad es reconocer a quien se tiene al lado, es entender que somos producto (con mayor o menor grado de conciencia) de un sistema que oprime, restringe los derechos y los parámetros de lo esperable para cada género, y que reacciona dividiendo a las mujeres, porque juntas y fuertes siempre pueden ser una amenaza al orden establecido. 
 
Se dice que las mujeres son competitivas entre ellas, que no pueden trabajar juntas, que son conflictivas, pero es el "orden establecido” el que empuja a competir,  desde la niñez, con los discursos, las normas y las expectativas que se reproducen por ejemplo en producciones culturales (peliculas, canciones, etc) y la sociedad misma, encarnada en la tradición y los valores familiares, fue instalando el miedo a no lograr el “éxito”: tener novio, casarse y tener hijos, ser elegida y que eso “completa” como si lo contrario fuera incompletud. Durante mucho tiempo (aunque hoy conviven discursos que se contraponen) la realización femenina se consideraba sólo posible al lado de un hombre que "descubre" y  “completa", otorgando seguridad, y que sin esta seguridad la felicidad no es posible. Esta creencia fue determinando una lucha por lograr que los hombres mueran por una (con todos los medios a disposición que son aliados en esta tarea), que la elija entre otras contra quienes se compite, y competir hasta con las mejores amigas por la aprobación masculina, que todos los logros se midan a partir de qué tanto va a valorar esto el macho (novio, jefe o el masculino encarnado en la mirada social en general) 
 
La sororidad es deconstruir ese camino. Entender que las inseguridades fueron funcionales al orden social establecido,
 es escuchar a otra mujer e incentivarla a vencer sus miedos, ayudarla a sentirse fuerte, festejarle los pequeños o grandes logros, entender sus circunstancias, sus debilidades y su potencial y apoyar sus fortalezas, poder colaborar, dejar la competencia de lado aunque siga existiendo el impulso a la competencia, es lograr hermanarse  en una lucha que solo es posible conquistar colectivamente.
 
En el trabajo, cuántas mujeres han sufrido abusos y no lo han podido contar por miedo a que sus propias compañeras o jefas la juzguen. En las relaciones con amigas, hermanas dejar de mirar con ojos de competencia y celos, dejar de medir quién tiene tiene mas o menos de algo, dejar de medir o buscarle las fallas a otrxs  para así en comparación lograr mayor seguridad, dejar de querer "aplastar" a la otra para sentirte más grande y mejor, todo esto sería hermanarse y dejar de lado esa mirada masculina (que nos premiará en la competencia imaginaria). El planteo es que se pueda entender que esa mirada masculina está internalizada y es inconsciente, por eso vuelve y está inmersa en todo un sistema de coordenadas que nos determinan lo “correcto y esperable". Es una lucha constante  porque implica una autocrítica, poder romper con prácticas muy instaladas. 
 
El planteo de los movimientos que convocan a hermanarse  tan necesario hermanarse, es que  deconstruirse duele. Por eso hay Encuentros Nacionales de Mujeres. En la Argentina este año es el número 33 encuentros, buscando instalar un NOSOTRAS entre todas las que elijen creerte, escucharte e impulsar reformas para crecer y para creer en vos misma.
 
¿Qué otro cambios veremos en el futuro cercano respecto de la lucha por la equidad de genero y la diversidad?
 
Los reclamos se están dando en otros países que ya tienen un recorrido más largo en políticas inclusivas y feministas, que han luchado por la prolongación de la licencia por paternidad, achicar la brecha salarial, educación sexual inclusiva, dejar de preguntar la orientación sexual en muchas instancias donde resulta innecesario ese dato, seguir dando debate sobre la legalización al aborto (muchos países en el mundo lo tienen), visibilización de asesinatos a mujeres por violencia de género (femicidios) y también empezar  a visibilizar todos los casos de violencia hacia las sexualidades y géneros disidentes, nombrar las cosas por su nombre, decir "travesticidio". No decir "crimen pasional" sino "de odio” que no es lo mismo.