WeSay Magazine
domingo 16 de diciembre de 2018

"Al emprendedor argentino le sobra talento"

Belén Fernández

Carminne Dodero siempre estuvo vinculada con la moda, sin embrago, decidió estudiar Relaciones Internacionales en Estados Unidos. De madre griega, vivió entre el país helénico y la Argentina. Pero cuando todos decidían dejar el país tras el corralito del 2001 y una crisis económica feroz, Carminne apostó a quedarse en la Argentina y pronto llegó a trabajar en el mundo de la moda. Desde el 2003, organiza el famoso desfile Six O'Clock Tea y hasta se animó a lanzar sus propios diseños. Te contamos la historia de una mujer emprendedora. 

¿Cómo llegaste al mundo de la moda?

Aunque estudié Relaciones Internacionales, fue un arreglo con mi papá para en realidad dedicarme a la moda. Siempre me gustó, pero no sabía bien qué, porque no estaba capacitada para ser diseñadora, pero sabía que quería trabajar en moda. Me recibí en el 2000, yo estaba estudiando en Boston. Me mudé a Nueva York y empecé a trabajar en la productora de Mario Testino. Después de los atentados del 11 de septiembre, decidí volver al país pensando en irme a vivir a Europa. En medio de los trámites para sacar el pasaporte europeo, finalmente decidí quedarme en la Argentina. Fui contratada por una empresa chilena que estaba llevando diseñadores argentinos a Chile. Y empecé a conocer a diseñadores como Pablo Ramírez, entre un montón que yo no tenía idea de que existían. Entonces me proponen organizar un té para presentar las colecciones y la verdad que me pareció una buena idea porque pensé que si yo no los conocía mis amigas seguramente tampoco. Se hizo el primer desfile con modelos que eran todas amigas y conocidas en Casa Roca y la verdad que me copó porque fue una manera de trabajar en el mundo de la moda. Desde ahí se viene desarrollando todos los años. Ya vamos por nuestra 30° edición.

¿La plata que se recauda en este evento a donde se distribuye? 

El 30% de la recaudación es a beneficio, todo lo demás es para los gastos del desfile. Es para diferentes ONGs. Cuando lo hacemos en embajadas le proponemos a la mujer del embajador que nos recomiende una asociación si es que no apadrina a ninguna.

¿Cómo fue creciendo desde el 2003 al día de hoy el Six o’Clock Tea?

Como todo, haciendo un camino al andar, cada vez fue creciendo un poquito más. La primera vez era sólo para 100 personas. La otra incorporación que hicimos es traer a un diseñador internacional para cada edición que eso es un gran diferencial. También incorporamos en 2013 nuestro resort en Punta del Este que le da mucha visibilidad regional. La edición pasada sumamos cambios importantes que fue incorporar instagrammers e influencers entre las modelos. Y el otro cambio fue sumar una charla de arte al día siguiente. Y esto es porque en nuestros tés, el 60% son mujeres y el 40% son hombres, la idea es atraer al público masculino. En la última edición, dio la charla Agatha Ruiz de la Prada como diseñadora y como artista porque ella es una de las protagonistas del movimiento de las 80 madrileñas. 

¿Cómo ves las emprendedoras en el mundo de la moda? Hoy se está dando el fenómeno de los showrooms sin necesidad de tener un local a la calle, muchas diseñadoras se promocionan a través de las redes sociales...

Me parece que está buenísimo, democratiza un montón y no necesitas una gran inversión y se puede mostrar el talento. No es fácil porque requiere de mucho trabajo, pero sin una enorme inversión como era antes, eso es un gran avance.

Estuviste viviendo en muchas partes del mundo. ¿Qué destacas del emprendedor argentino?

Me parece que acá todo llega un poco más tarde, por lo que a las argentinas a veces les cuesta plantarse y que los demás las vean como iguales, pero creo que se está desdibujando más, ese preconcepto está desapareciendo. En otros países están mejor organizados, acá tenes que saber de todo y tenes que aprenderlo rápido.

Yo tengo 40 años creo que la chica de 25 es diferente. Están mucho más adaptadas y preparadas. Crecieron con otras herramientas, en el mundo de las redes. Creo que como nuestras madres nos abrieron un camino, nosotras lo haremos con la nueva generación.

¿Cómo ves la nueva generación en el rubro de la moda?

Acá todo el tiempo están surgiendo diseñadores nuevos. No tengo dudas de que no nos falta creatividad, hasta sobra. Lo que sí faltan son estructuras, grandes inversores, fondos, como existe en Europa en donde si te va bien una determinada cantidad de años un grupo inversor viene y te compra la marca y de esa forma el diseñador se dedica a diseñar y va a haber otros que manejen la parte de marketing, contaduría, etc. Está todo más organizado y permite que el diseñador se dedique a hacer lo que realmente sabe hacer.

Hay grandes talentos acá en la Argentina que no terminan de crecer porque no están avocados 100% a eso, se transforman también en contadores, se pelean por juicios laborales, tienen tantas cosas que hacer que por supuesto les saca la creatividad para diseñar.

¿Qué tips les das a aquellas mujeres que hoy están emprendiendo?

Lo básico es que te encante lo que haces, si a veces te va bien o a veces peor sabes que estás haciendo lo que te apasiona. Te tiene que seguir gustando, cuando te deje de gustar le tenes que dar otra vuelta para volver a enamorarte. Después es necesario paciencia, perseverancia. Hay momentos en los que te va a ir bien y momentos en los que te va a ir más o menos, pero siempre hay que mirar un todo. A mí en 2010 me cancelaron un evento en la Legislatura y perdí muchísima plata y me planteé si seguir o no con lo que estaba haciendo. Hoy lo miro como parte de todo lo que hice. Todo es experiencia, lo que te pareció un mundo, después se convierte en lo más natural.