WeSay Magazine
lunes 22 de octubre de 2018

"Queremos que cada vez más PyMEs se suban a la ola digital"

Belén Fernández

“En el país hay un total de 853 mil pequeñas y medianas empresas, que en comparación con otros países es un número bestial. Pero lo más interesante es que más de la mitad de esas PyMEs no hacen publicidad por Internet porque no saben cómo hacerlo”. La definición pertenece a María Florencia Sabatini, Gerente de Comunicaciones de Google Argentina y Chile.

Madre de dos hijos, contó en una entrevista exclusiva con We SAY! Magazine que llegó al gigante tecnológico hace siete años y embarazada. “Entendí que mi primera barrera pude ser yo misma, porque si hubiese sido por mi me hubiese excluido de la búsqueda”, confesó.

Nos contó las estrategias y programas que tiene Google para pequeñas y medianas empresas, habló sobre el cambio cultural que se gesta en las organizaciones respecto de la equidad de género, y sobre el espíritu de las mujeres emprendedoras. “A las mujeres nos gusta, seguramente por nuestra genética, ya llevamos con nosotras una familiaridad con el riesgo”, dijo. Como perlita, algunos consejos para que emprendedores alcancen sus objetivos.

¿Cómo llegaste a Google y cómo fue tu recorrido previo?

Soy Licenciada en Relaciones Públicas, estudié en la UADE. Previamente a eso, había hecho un año de traductorado público porque el inglés siempre me gustó mucho. De hecho soy egresada del Lenguas Vivas. En Google entré después del 2010 tras un proceso de búsqueda muy largo, pero con la característica de que yo estaba embarazada cuando empezó el proceso.

Esa es una anécdota para contar…

Sí, siempre lo cuento porque que Google considere una candidata posible estando embarazada ya es todo una novedad frente a la estructura mental que tenemos en Argentina.

¿Cómo es esa estructura mental?

Porque dada la cultura organizacional de la Argentina no sé hasta qué punto están dispuestas las empresas a entrevistar a una mujer embarazada. Ahí entendí que mi primera barrera pude ser yo misma, porque si hubiese sido por mi me hubiese excluido de la búsqueda. Este es un mensaje importante para mujeres que trabajan en organizaciones, a veces los primeros prejuicios son lo que una tiene internalizados después de años de educación o de una determinada cultura y evidentemente estamos en el umbral de cambio. Ahora se puede pensar en una mujer embarazada como candidata a un puesto o en la extensión de las licencias por paternidad. Estamos frente a un cambio cultural fuerte de cara a las organizaciones.

¿Cómo fue tu crecimiento en Google?

En Google entré con un puesto regional, estuve en ese puesto tres años. En el medio tuve a mi segundo hijo. Después pasé a un puesto local y llegué a la comunicación de Argentina y también de Paraguay y Bolivia. Y la persona que lleva adelante la comunicación de Google Chile reporta a mi. Antes de entrar a Google me dediqué a la consultoría en varias empresas y trabajé en muchas industrias, eso es la escuelita de guerrilla. Cuando entras a una consultora de Relaciones Públicas, ahí empezas a hacer estrategias, a hacer tácticas, a formar equipos de trabajo. Para cualquier joven la consultoría te da un músculo importante.

Google está muy enfocado en las PyMEs. ¿Cuál es la estrategia para estas empresas?

Nosotros desde nuestro área aportamos la pata comunicacional a este tipo de tácticas para PyMEs. La más importante que está llevándose a cabo en este momento es una iniciativa que se llama Google por Argentina que justamente es un programa que se da por la celebración de los 10 años de Google en nuestro país.

¿En qué consiste?

Estamos yendo a 10 plazas del interior del país a capacitar a PyMEs en habilidades digitales. Básicamente les enseñamos lo que pueden hacer con cero presupuesto o uno mínimo para lograr una presencia en Internet y así generar mayor volumen de negocios y mayor volumen de clientes, utilizando las herramientas básicas de Google, que son en su mayoría gratuitas. Las otras herramientas son las típicas publicitarias como Adwords. Allí con una pequeña inversión podes tener presencia online para cuando una persona busca determinada palabra clave. La otra más interesante que es gratuita es una plataforma que se llama Google mi Negocio que es para que las PyMEs puedan aparecer en el mapa de Google.

¿Cómo funciona?

La empresa se registra, Google lo valida, carga información extra como el horario en que está abierto el negocio, fotos, etc. Esto permite que una persona que está buscando un rubro en Google Maps, encuentre el puntito con la información. Hay otras herramientas como cursos digitales que son para jóvenes, PyMEs o agencias digitales y un montón de iniciativas que surgen desde el área de Marketing que nosotros estamos promoviendo para que cada vez más PyMEs se suban a la ola digital. En el país hay un total de 853 mil pequeñas y medianas empresas.

¿Cómo es ese número en comparación con otros países?

Es un número bestial. Lo más interesante es que más de la mitad de esas PyMEs no hacen publicidad por internet porque no saben cómo hacerlo. Entonces Google tiene un rol a nivel social que cumplir. Es enseñarles que si quieren hacer crecer un negocio tienen que estar en el lugar donde la gente busca, que es en Google.

¿Cómo es el emprendedor argentino? ¿Es en tiempo de crisis y ajustes que surgen nuevos emprendedores?

El emprendedor argentino tiene que ser resistente, la resistencia es un valor que forma parte de la argentinidad, la capacidad de ser flexible y duro al mismo tiempo. Uno no se debe dejar vencer, en el peor momento tiene que sacar lo mejor de sí, resistir los cambios, las adversidades. El segundo valor tiene que ver con la creatividad. No sólo se pone de manifiesto cuando vemos a las agencias publicitarias ganando premios en todo el mundo, sino también para generar emprendimientos. En tercer lugar, el talento que es algo que tenes o no tenes y acá hay mucha gente con talento. Los más talentosos son los que traen gente de distintas disciplinas en la misma mesa. El que va a hacer un emprendimiento como fin en lo económico ya no se centraliza en finanzas y desarrollos sino que sienta en la misma mesa a un antropólogo, un dibujante, un humorista para repensar el concepto desde diferentes miradas. Creo que más que el talento lo importante es la integración de distintos talentos para encarar un emprendimiento, para enriquecer esa idea. Esto es algo típico del emprendedurísmo argentino copiado de Google o de otras empresas grandes que hacen de esto una especie de culto.

¿Cómo ves a las mujeres emprendedoras? ¿Avanzan un poco más o los prejuicios todavía las detienen?

Las mujeres somos grandes tomadoras de riesgos. A las mujeres nos gusta, seguramente por nuestra genética, ya llevamos con nosotras una familiaridad con el riesgo. Emprender es abrazar el riesgo, abrazar la incertidumbre, a veces es no tener claro hacia dónde vas pero seguir hacia adelante. Emprender es sacar fuerzas en los momentos más difíciles y a nivel género las mujeres estamos muy acostumbradas al testeo de este tipo de situaciones. Las mujeres no nos entrenamos en ciencias duras, salvo excepciones, hay pocas mujeres que se involucran con lo tecnológico, cada vez más mujeres estudian gestión o administración de empresas, pero el género masculino es el que predomina. Pienso que por una formación cultural han optado una formación que no es complementaria con lo que ya le viene dado, tenemos más facilidad para la comunicación y lo humanístico y lo que lo que nos complementa es lo otro. Por un mandato cultural no nos hemos instruido en otros aspectos. Creo que ahí es importante el rol de las compañías en ayudar a mujeres emprendedoras a cubrir ese bache de management, de finanzas, de cómo se saca un crédito.  

Hablando de las compañias, ¿qué crees que sucede hoy respecto de las mujeres y la maternidad por ejemplo?

Primero hay que entender que si una madre se ausenta más que otro tipo de empleados, no significa improductividad. Vos podes no estar físicamente en la compañía y sin embargo seguir siendo productiva con la facilidad que te da la tecnología hoy. Creo que hay un cambio que se disparó hace varios años atrás y lo que pasa en la Argentina es que algunas empresas son aceleradoras de ese cambio. A veces las políticas corporativas como Google lo que hacen es potenciar y acelerar un cambio que ya se inició. Además, a lo largo de los años, se demuestra que la aceleración de este cambio trae mejores resultados. Cuando ves políticas y números los resultados son mejores, se genera un circulo de contagio, se van dando a conocer y las empresas empiezan a tener en cuenta estas políticas y comienzan a tener ciertos beneficios con resultados positivos. A las empresas las veo como grandes responsables en la aceleración de los cambios corporativos a favor de las mujeres que somos profesionales y con una enorme responsabilidad en empoderar cada vez más a las mujeres para que este cambio se profundice y se sostenga en el tiempo. Todavía hay mucho que recorrer, necesitamos más mujeres en puestos gerenciales, más mujeres en la política, que sean premiadas, en la ciencia, en la tecnología, porque es importante que exista la igualdad de género ya que aportan visiones distintas.

Hace poco fuiste distinguida con el Konex de Platino, contame sobre eso…

El viernes 6 me informaron que gané dentro de mi categoría que es Comunicación Institucional. En cada categoría, los hombres predominan. Y en la categoría de este año, Comunicación y Periodismo, que está repleta de mujeres, no fueron las que más ganaron. Yo creo que empresas como la nuestra son las que desde el ejemplo aceleran el proceso de igualdad. En Google hay muchas mujeres casadas, con hijos o solteras, con cargos jerárquicos.

¿Qué consejos le das a aquellas personas que están emprendiendo? ¿En qué se tienen que concentrar para alcanzar sus objetivos?

Abracen la incertidumbre, que se permitan fallar y por sobre todas las cosas que presten mucha atención al equipo que forman y la gente con la que se rodea porque el factor clave siempre termina siendo el equipo de trabajo. El factor humano es fundamental, hay que rodearse de la gente correcta si no, el camino puede ser muy sinuoso. Perderle el miedo a fallar y equivocarse es parte de todo proceso. Hay que ser consciente de las personas que se suben al emprendimiento, porque funciona como un barco, y debajo del barco hay agua y podemos ahogarnos todos.