WeSay Magazine
domingo 16 de diciembre de 2018

Madres y Millennials: en tensión entre múltiples deseos

La llegada de los hijos es sinónimo de plenitud y trascendencia pero no representa su único centro: el trabajo, el propio bienestar y la posibilidad de no resignar sueños, son búsquedas de una generación empoderada e hiperinformada en busca de una maternidad más flexible. 

Menos atados a mandatos o estereotipos y a las vez más conectados a sus deseos a la hora de decidir y dar pasos en la vida la Generación llamada Y o Millennial (los nacidos aproximadamente entre 1982 y 1993) viven con un mayor margen para la flexibilidad y el disfrute, están más abiertos al cambio y la experimentación que generaciones anteriores. 

Lo cierto es que los valores de esta generación encarnan también en la manera que las mujeres deciden, enfrentan y ejercen la maternidad.

Para ellas la principal tensión es equilibrar el deseo de ser madres con sus otros objetivos y buscando no resignar sueños. “En este sentido son menos culposas que generaciones anteriores: sus espacios personales son clave para su propio bienestar y para desempeñar mejor su rol de madres”, resalta Mariela Mociulsky, directora general de Trendsity respecto de las más recientes investigaciones de la consultora sobre la maternidad en esta generación.

En muchos casos, el retraso en la llegada de los hijos en las mujeres Millennial responde a la necesidad de formación y realización personal en otros ámbitos. A la vez , se conjuga con ciertos temores al paso del tiempo, es la asunción de la madurez y de otro tipo de responsabilidades  “No se trata de rechazar la maternidad sino de postergarla, algunos perfiles son más temerosos respecto de que la maternidad y sus responsabilidades limiten su libertad”, explica Ximena Díaz Alarcón, directora socia.

Libertad, autonomía personal, el progreso profesional o bien el disfrute de experiencias o también el manejo del dinero son aspectos que tienen que ser repensados frente a la llegada de un hijo. “Para las mujeres de esta generación ser madre sigue siendo sinónimo de plenitud, emoción intensa y trascendencia pero también implica resignaciones como la pérdida de foco en una misma, agotamiento, re-significación de la pareja, replanteo del desarrollo profesional o definiciones acerca de cómo manejan el presupuesto del hogar. Algunos de estos temas no se cuestionaban en otras épocas, primaba el mandato”, agrega Mociulsky.

Sin embargo, a la hora ser madres y a diferencia de lo que ocurría en otras épocas, son más “libres” en busca de un ejercicio de maternidad más real y menos rígida. “No van tras la perfección, más bien persiguen un camino en el que hacer las cosas “a su manera”. Vale destacar que la necesidad de ser productivas y el imperativo de cuidar la salud tanto propia como de sus hijos, son fuentes de presión cotidiana”, destacan las socias.

Los cambios y transformaciones de las familias también flexibilizan y modifican su concepción de la maternidad hacia mayores márgenes de libertad. “Por ejemplo en el caso de formar la familia, son cada vez más frecuentes las familias ensambladas, tener hijos solas (de manera natural o con ayuda de la ciencia), adopción, entre otras opciones. Hay asimismo permiso para una mayor experimentación y disfrute del día a día de los hijos”, afirma Díaz Alarcón.

Más empoderadas y multitasking que nunca –debido a los fuertes cambios que atravesaron en el último tiempo- para las mujeres Millennial ser madre no es lo único que las realiza como mujeres. “Al haber nacido en un contexto de un “universo” femenino empoderado, ser madre es muy importante pero no es lo único: el trabajo por ejemplo es espacio de auto-realización y reivindicación que las valoriza”, agrega Mociulsky.

La tecnología, por ejemplo, es aliada y atraviesa las 24 hs de las mamás Millennial en pos de esta resolución en simultáneo de múltiples tareas. “Apps, redes y plataformas son esenciales para compartir hitos de sus hijos pero también para informarse, inspirarse y organizar la vida cotidiana de su familia”, destacan desde Trendsity.

En definitiva, frente a esta visión de la maternidad, las mujeres Millennial ven en el ejercicio de la paternidad a un compañero de equipo con el que equilibrar la balanza cotidiana. “Aunque aún falten fuertes cambios en los hábitos cotidianos y en la división de roles, las mamás Millennial esperan un padre que comparta la crianza de los hijos y las tareas del hogar a la par de ellas”, concluyen.