WeSay Magazine
lunes 15 de octubre de 2018

"Al principio es mucho esfuerzo, después se ven los resultados"

Belén Fernández

Belén Desmarchelier nació en Tres Arroyos en la provincia de Buenos Aires y llegó a la Capital Federal para estudiar la carrera de Artes Visuales. Cuando empezó a interiorizarse en el dibujo se le despertó el deseo de ser tatuadora. No fue fácil ingresar un mundo totalmente desconocido para ella, hasta que se propuso investigar y aprender a hacer tatuajes. Tras meses de práctica y cursos intensivos llegó la hora de su primer desafío: tatuar sobre piel, el resultado fue todo un éxito lo que la llevó a crear su propio estudio e instalarse en el mercado como una tatuadora creativa cuyos dibujos se convierten en arte. Te contamos la historia de esta emprendedora.

¿Cómo llegaste al mundo de los tatuajes?

Siempre de chica me gustó dibujar. Hice la carrera de Artes Virtuales. Cuando vine a Buenos Aires me propuse aprender a tatuar y hacer danza. En el IUNA había cursos para hacer tatuaje, siempre me quise anotar pero lo fui postergando, hasta que un año me decidí y ya el curso no estaba más. Asique empecé a averiguar un poco, pero no tenía nada recomendado y al tiempo estaba en un encuentro de ONGs donde  yo estaba trabajando, se acercó un chico con el que nos pusimos a hablar que también era tatuador y le dije que tenía muchas ganas de aprender y él se ofreció a ayudarme.

¿Cómo te ayudó?

Empecé a tomar clases con él en su casa en Villa Martelli. Yo no sabía nada, me enseñó todo y llegó el momento en el que tuve que empezar a practicar y empezar a tatuar. Empecé a comprarme cosas, mobiliario, máquinas, siempre con cosas de buena calidad y recomendadas porque la bioseguridad es súper importante a la hora de hacer tatuajes. Arranqué con todo, y armé un estudio en mi casa y empecé a trabajar en un local de Palermo.

¿Cómo es el proceso creativo?

El trabajo consta de un diseño previo que para mí es lo más importante. Lo que más me gusta es que vengan con una idea y me dejen a mi crear el dibujo. Cuando te traen el diseño armado también está bueno, pero me gusta poder crear ya que yo tengo desarrollada la pata del dibujo. Tatúo muchas tipografías, la verdad que estoy súper abierta a hacer trabajos porque quiero aprender y siempre busco mejorar.

¿Cómo fue el primer tatuaje en piel? Me imagino que no debe ser nada fácil ni para vos ni para la persona que se iba a tatuar

Fue tremendo. Fue a una amiga, fui a su casa con mis máquinas . Ella tenía un corazón y se lo tenía que retocar y para mí era peor porque uno cuando tatúa pasa un transfer y después sobre ese transfer iba tatuando. En ese caso ella ya tenía la línea hecha, si le pifiaba le hacía doble línea al corazón. Me temblaba la mano, hasta que traté de confiar en todo lo que había aprendido y practicado y arranqué y por suerte quedó súper bien. Ese mismo día también le hice una mariposa chiquita en el tobillo. Fue importante que se tratara de una amiga, porque ella sabía que era mi primera vez y me dio mucho apoyo.

¿Qué es lo que más te pide la gente a la hora de tatuarte? ¿Cuáles son tus desafíos? ¿Hoy se inclinan por los tatuajes más grandes?

Si, es impresionante. Ahora se abrió mucho el mercado, ahora hay muchos locales en donde se les da mucho hincapié en el diseño. Antes siempre estaban los mismos estilos, ahora se abrió muchísimo. Se hace mucho trabajo en líneas, en puntillismo, laburos geométricos mezclado con flores. Ahora la gente  se inclina más por el dibujo, antes era otro tipo de perfil. Eso hace que la gente se quiera hacer tatuajes grandes, ya no quieren la palabra chica y que no se vea. Ahora quieren que sea visible y grande, con colores. Mucha gente se tatúa la mano y es lo más visible que tenemos. Eso para nosotros está buenísimo, porque implica más trabajo y un desafío más interesante. A mi hoy me están pidiendo muchos dibujos botánicos, que son las flores.

¿Cuál es tu diferencial? ¿Porqué pensas que te terminan eligiendo a vos para hacerse un tatuaje?

Hay muchos tatuadores increíbles. Yo estoy re contenta con lo que hago, pero tengo mucho que aprender. Lo que creo que me diferencia y muchos me lo remarcan es la calidez y la buena onda. Siento que una buena actitud es importante, a mí personalmente me suma y es algo notario y siempre me lo súper agradecen. Para mí es muy importante que se vayan felices con sus tatuajes, que se vayan felices de mi local. Creo que es eso lo que me diferencia, no en el tatuaje en sí, sino  mi actitud.

¿Qué le recomendas a alguien que esté comenzando en su propio emprendimiento?

Está buenísimo que investiguen sobre el tema que les interesa y que un día se animen a empezar. Es importante aprender mucho, meterte en el tema, saber que al principio es mucho esfuerzo pero después se empiezan a ver los resultados. A mi particularmente me pasó así, es importante sacarse las dudas, no tener vergüenza con eso. Yo ante las dudas le escribía a mis dos profes, no me daba vergüenza, no me importaba ser pesada. Consultar siempre a quienes tienen más experiencia que uno. 

¿Te parece que antes el mundo de los tatuajes era más masculino que ahora? ¿Cuánto pensas que cambió?

Cambio muchísimo. Antes era un mundo masculino, vos antes entrabas a un local de tatuajes y la mujer era la recepcionista y el tatuador era hombre, eso cambió un montón.

¿Qué le aporta la mujer a los tatuajes diferente al hombre?

Hay varones que son excelentes en torno a la calidez. Pero igualmente la mujer es diferente, de hecho la mujer siempre busca a mujeres para tatuarse, porque se sienten más cómodas a la hora de hacerse el dibujo. Obvio que los hombres son súper profesionales, pero las mujeres eligen mujeres tatuadoras porque se sienten más cómodas. Además la mujer es un poco más cálida.