WeSay Magazine
lunes 17 de diciembre de 2018

"Sólo el 28% de las licencias de conducir en Argentina están en manos de mujeres"

Belén Fernández

Lucila Dietrich tiene 43 años y desde que nació se vio involucrada en el mundo de los autos. Hija del dueño del Grupo Dietrich, estudió Licenciatura en Publicidad y comenzó junto a sus hermanos a trabajar en la empresa familiar. Su intuición femenina le permitió ver un negocio más allá de los autos y fue por eso que creó un espacio dedicado al sexo femenino. Se trata de Mujeres al Volante, una comunidad que agrupa a más de 250.000 personas que tiene como principal objetivo lograr que más mujeres se conviertan en conductoras. Luly, como la conocen en la industria automotriz, nos cuenta cómo fue el surgimiento de su emprendimiento y cómo logró posicionarse en un mercado tan tildado de machista.

¿Cómo surge la comunidad de Mujeres al Volante?

En 2009 yo estaba en la parte de marketing del Grupo Dietrich y empecé a ver ciertos comportamientos en las mujeres que venían a los espacios de Dietrich tanto lo que es la venta de autos como la parte de alquiler. Comencé a ver que venían ellas solas en busca del auto familiar, los hombres decían "dejame que lo tengo que consultar con mi mujer".  Yo ya venía analizando en encuestas que las mujeres tenían un alto poder de influencia en el auto familiar y en el auto de ellas. Empecé a ver el cambio de comportamiento en el año 2007 y 2008 y fue por eso que un año después decidí armar Mujeres al Volante. Por mi historia, desde que nací estoy metida en el mundo de los autos y siempre vi que la comunicación estaba dirigida a los hombres. La mujer siempre fue un objeto sexual para los autos. En las publicidades estaba el auto y la mujer tirada en el capot. Yo veía que mi viejo, en lo que había armado hace más de 50 años, no estaba relacionando con lo que yo veía en el mercado. Cuando empezó Dietrich, a los cinco años puso la primera vendedora mujer, eso no existía para la época. Cuándo yo entré a trabajar en Dietrich -donde armé Recursos Humanos- seguí con esa línea de gestión de poner mujeres en puestos que tradicionalmente eran de hombres.

Contraté mecánicas, pusimos mujeres en los puestos de asesores de servicios y logramos que el 50% del equipo comercial sea mujeres. Eso lo traté de unificar en lo que es gestión de clientes y fue ahí que armé un espacio que se llamaba Mujer al Volante que fue una especie de comunicación diferente para las mujeres que estaban interesadas en el mundo de los autos.

¿Por qué decidiste ampliarte más allá de Dietrich?

Primero lo hice enfocado en las clientes de Dietrich y hace dos años en el Salón del Automóvil empezó a tomar mayor dimensión, empezó a hacerse más conocido y se tomó como el espacio test para consultas como ¿qué auto comprar?, pinché un neumático ¿qué hago?. Ví que había otras necesidades y lo abrí del grupo y hace dos años armé una acción con Fiat y lo hice separado del grupo Dietrich. Fue por un tema ético porque las mujeres me preguntaban qué auto comprar y a mí no me parecía sólo recomendar los autos que vendíamos nosotros. Me especialicé en todas las marcas, los modelos, los talleres y pude generar otro producto.

¿Cuánto le aporta la mujer a la empresa y al mundo automotriz?

Creo en los equipos heterogéneos. Creo que se logran mejores resultados. Me parece que la mujer son más detallistas, le da un nivel diferente de experiencia por ejemplo en el caso de la mecánica que está en control de calidad. Son más prolijas y eso hace que los hombres se contagien de esta forma de trabajar. Las mujeres ven más allá y en el mundo de los autos eso está buenísimo.  

¿Cuál fue la recepción de las mujeres a la hora de crear este espacio? Antes no era tan común que la mujer maneje

Yo cuando creé el espacio lancé un concepto que es "mujeres que tienen el volante de sus vidas" porque para mí desde chica observé eso. Mi abuela no manejaba, mi mamá sí y yo veía que a ella le daba mucha libertad el manejar para hacer lo que quería. Yo tenía claro que a los 18 años iba a sacar mi licencia. Yo quería lograr que todas las mujeres puedan estar al volante de su vida. Hay mujeres que por decisión propia no quieren manejar, por un tema económico, pero hay muchas que quieren manejar y no pueden. Quizás porque tuvieron una historia familiar muy machista en donde les metieron en la cabeza que la mujer no maneja, o mujeres que tuvieron accidentes o simplemente que no tuvieron la oportunidad de que nadie les enseñe a manejar. Uno de los objetivos y el trabajo que más me gusta es convertir más mujeres en conductoras.

¿Hoy qué porcentaje de mujeres manejan?

Hoy los porcentajes siguen siendo bajos. Sólo el 28% de las licencias en Argentina están a nombre de mujeres. Por más que ese indicador vaya aumentando hay que trabajar en eso. Nosotros queremos que haya más licencias en nombre de mujeres. Tenemos una acción que se llama "Por más mujer al volante" que va más allá de manejar un auto y la trabajamos mucho a través de las redes sociales, en donde las mujeres cuentan sus historias de cómo lograron manejar, eso es una de las cosas más lindas.

¿Estás iniciativas mostraron un aumento en cuanto a las mujeres que hoy conducen?

Se trata de un trabajo de hormiga, es una forma de colaborar. Años tras año esas cifras van aumentando. Mi principal foco es en mujeres mayores de 55 años que no tuvieron la oportunidad de manejar, buscamos motivarlas a través de las escuelas y con instructores. Lo queremos hacer es en los barrios más humildes que están lleno de autos y muchas mujeres no saben manejar y tengo ganas de enfocarme en eso para el 2018.

¿Sentís que desde las automotrices se están enfocando más en la mujeres, sobre todo porque son jugadores determinantes a la hora de definir la compra?

Si, lo veo con las marcas que son partes de Mujeres al Volante que apuestan a un medio diferente que antes, hace 8 años me decían que estaba loca y hoy escribo en un suplemento de autos de un diario importante, apuntado a las mujeres y no escribo de moda y belleza. Hoy las marcas sacan un auto y me lo dan a mí para que lo teesté  y nunca me imaginé que iban a buscar mi opinión. Las marcas se fueron dando cuenta del nuevo rol que ocupa la mujer en la sociedad. Hoy las responsabilidades en un hogar cambiaron, hoy todos hacemos todo y eso las marcas lo saben. Hoy la mujer trabaja, el auto simplifica las tareas, las marcas se dan cuenta del cambio de comportamiento y no tiene que ver con una cuestión de sexo. El auto es para todo.

Manejar da independencia y hoy la mujer busca eso...

Si totalmente. Es contagioso aprender a manejar. De un grupo de cinco mujeres siempre hay por lo menos dos que no manejan y es porque les da miedo. Les exijo que lo piensen como un tema de responsabilidad. Porque si vamos en un auto y tenemos que agarrar el volante porque el conductor se descompuso hay que saber qué hacer. También hay que aprender a manejar auto manual y automático. Hay que estar preparada para todas las situaciones.

Como emprendedora, ¿qué consejo les das a las mujeres que están encarando un proyecto propio y que quizás está vinculado, como en tu caso, a un mundo más masculino?

Primero, por mi experiencia, más allá de involucrarme en una industria masculina, mis socios son hombres, entonces es una buena combinación. La mujer tiene esa intuición que sabe qué va a funcionar y los hombres a veces te van poniendo algunas trabas. No fue mi caso tanto mi papá como mi hermano me dieron libertad para avanzar. En muchas situaciones pasa, porque como los hombres no lo ven ponen trabas. Hay que tener siempre en cuenta lo que uno siente, cuando algo me empieza a hacer cosquillas en la panza es porque va a funcionar. Cuando empezó era una locura, era impensado su crecimiento. En todo ese proceso miles de veces me cuestioné si estaba bien el tiempo y la energía que le estaba dedicando, si valía la pena. Cuándo las marcas no querían participar, lo sufrí muchísimo y después los frutos llegaron. Pero yo tenía muy claro que quería armar un espacio de mujeres en el mundo de la movilidad tanto autos, motos como bicicletas, pero muchas veces si te dejas llevar por las opiniones del otro no seguís avanzando. Yo me dejé llevar por lo que sentía y seguí avanzando, muchas veces no dormía. Había una inversión económica, no me dejé asustar y fui por mi objetivo, fui muy positiva.

¿Cuál es para vos el tip clave a tener en cuenta?

Cuando arranqué no tenía ni un plan de negocios, pero el año pasado cuando empecé a ver el crecimiento armé un plan de trabajo porque me parece que el orden ayuda a lograr el emprendimiento que uno quiere hacer, eso es básico. Yo pienso las 24 horas en Mujeres al Volante, para mí eso también es emprender, hasta en las vacaciones pienso todo el tiempo en mi emprendimiento y eso es porque me apasiona.