WeSay Magazine
lunes 17 de diciembre de 2018

“Emprender es fácil cuando tenés muchas ganas de hacer cosas que cambien tu mundo”

Samanta Schnabel es la fundadora y responsable de Salve Regina, una marca de accesorios inspirados nada menos que en la religión. Con dos hijas, una de ellas que forma parte de la empresa, Samanta nos cuenta que es muy comprometida y apasionada con cada cosa que le toca hacer. “Me gusta mucho la música, especialmente el jazz; y como soy celíaca siempre estoy alerta de nuevas recetas y lugares dónde comprar para mi dieta. Soy apasionada y cuando algo me gusta me comprometo mucho y disfruto trabajando”. Dialogamos con ella sobre su trabajo y su vida como emprendedora.

¿Cómo y cuándo surgió la idea de emprender?

Samanta: Surgió en el 2011. Trabajaba en una constructora en Capital y sentía que no tenía tiempo para ni para mí ni para mi familia. Entonces me ofrecí a trabajar con mis padres, que en ese momento tenían una distribuidora de artículos religiosos tradicionales. Al principio ayudaba en las tareas administrativas y a los pocos meses diseñé los primeros rosarios con materiales novedosos. Como tuvieron gran aceptación entre los clientes de la distribuidora, comencé a pensar ilustraciones para reversionar las imágenes clásicas de los santos y de la Virgen María. A partir de entonces, se unieron amigos y familiares al equipo, registré la marca Salve Regina, Salve por la oración a la Virgen y Regina porque es el nombre de mi abuela y también el nombre de la Virgen, y empezamos a expandirnos.

¿Cuánto hace que te dedicás a esto?

S: Ya van seis años.

¿Cómo describirías el modelo de negocio de tu empresa?

S: El modelo de negocio fue variando con los años y seguro seguirá modificándose a lo largo del tiempo. Lo que más nos importa como marca es tener un producto de la mejor calidad posible y trabajamos muchísimo en la atención al cliente. La comunicación es un punto fuerte porque queremos generar un vínculo, no sólo desde la marca sino entre las personas. Sentimos un gran placer al hacer regalos con sentido emocional y queremos transmitir ese diferencial a quienes se acercan a Salve Regina.  

¿Cómo aceptó el mercado tu producto?

S: Tuvo gran aceptación, creo que no había en el país una marca fuerte que comunicara sobre diseño religioso, como desde los inicios me propuse que fuera desde el respeto y con una estética de colores, creo que por eso tuvo un gran impacto.

¿Usás las redes sociales para vender? ¿Cuál es tu experiencia en este sentido?

S: Sí, en redes sociales tenemos una gran comunidad con la que hablamos a diario. Intentamos llevar un mensaje claro y que nos represente. Posteamos los días de cada santo, sus historias, contamos cuando abrimos un nuevo local porque queremos estar cerca de quienes siguen la marca, y mostramos los lanzamientos y los productos más clásicos.

¿Tenés un site, blog, página web institucional?

S: Nuestra web es www.salveregina.com.ar que también es una tienda online en la que gestionamos pedidos a todo el mundo.

En orden de importancia, ¿qué herramienta de venta te sirve más?

S: Tenemos un público de edades tan amplio que quisimos estar presentes de todas las formas posibles, de este modo se complementa cuánto una persona conoce de la marca, quizás ve una foto en Instagram y luego se acerca a un local a comprar. Los puntos de venta en shoppings son una vidriera importantísima, y además una ventana al exterior por la gran cantidad de turistas que los visitan. Hace poco abrimos en Alto Palermo nuestro local número 15. También estamos en algunas ferias, cada público nos propone una nueva experiencia y de eso aprendemos.

¿Qué relación tenés con los medios de prensa? ¿Es tu primera nota en un medio de comunicación?

S: Salimos en algunos medios, me gusta contar la historia de la marca porque habla del gran trabajo en equipo que hacemos a diario, de cómo superamos obstáculos, de la importancia de tener un sueño y cumplirlo. Siempre me gustaron los rosarios y me apasiona construir con mis manos, a veces es cuestión de empezar, hacer y ver qué pasa, rodearse de gente que quiera trabajar como vos.

¿Cómo es emprender en la Argentina? Y ¿cómo es emprender para una mujer?

S: Emprender es fácil cuando tenés muchas ganas de hacer cosas que cambien tu mundo. Lo difícil a veces es adaptarse a las reglas y a los límites, por ejemplo nos pasó que cuando cerraron las importaciones tuvimos que dejar de producir algunos modelos porque no teníamos los insumos. Por suerte con mucha creatividad pudimos salir adelante. También es importante ver qué oportunidades surgen de esos límites.

En la empresa somos varias mujeres, no estoy yo sola, pero sabemos que es importante seguir capacitándonos y mejorar en lo que hacemos, porque eso da el mensaje de que el género no tiene que ser un impedimento. Las mujeres somos generadoras de oportunidades.

¿Creés que hay diferencias de género en el momento de acceder a créditos y financiación por ejemplo? ¿En qué notás las diferencias si es que las hay?

S: No me pasó directamente pero sé de casos que sí. Como en todo, justo o injusto, lo importante es aprender de cada situación. Si alguna vez noté que ser mujer me dejaba en desventaja, me preocupé por aprender a negociar mejor y hacerme escuchar por mis ideas.

Describí un día normal dedicado a tu negocio. Qué hacés, a dónde vas, en qué trabajás.

S: Los días se me pasan volando y hago muchas cosas: diseño productos y elijo materiales y packagings, algunos días tenemos reuniones creativas para pensar nuevas ideas, también visito los locales, me gusta que estén prolijos y trato de trabajar en la atención con las vendedoras; charlo con clientes mayoristas; también estudio sobre tendencias, decoración y todas las ramas del diseño que me resulten inspiradoras.

Para contactarte con Salve Regina: info@salveregina.com.ar